Chiclayo por su estratégica ubicación geográfica está considerado un puerto natural, núcleo geográfico y de comunicaciones. Punto muy importante de convergencia y distribución del movimiento comercial, pues todos los caminos conducen a Chiclayo. Esta cosmopolita ciudad, recibe los flujos tanto de la costa, sierra, selva y así mismo el tráfico aéreo nacional. Por estas razones, años atrás, el Estado con gran visión a través de la FAP y CORPAC, construyen e instalan un gran aeropuerto militar-comercial, valioso aporte al desarrollo departamental. Pasados los años, se crea el Aero Club de Chiclayo, el aeropuerto se moderniza, se pone a la altura de los mejores del Perú. La gran obra está ahí para la admiración de propios y extraños, en gran porcentaje ociosa, con mucho orgullo una gran fortaleza aéreo-militar, pero con reducido tráfico aerocomercial, las riquezas turísticas así como sus infraestructura languidecen, nos desvivimos para que nuestra oferta turística sea consumida pero no se avanza porque tal como está amarrado y manejado el turismo centralistamente, y con grandes intereses, no se podrá. Turista extranjero que llega a Lima inmediatamente es derivado al Sur, con las justas y con gran esfuerzo a Trujillo; "migajas" a Chiclayo, Kuélap y Cajamarca. ¿Cuál es la alternativa? En gran parte, no sé si se han dado cuenta, la solución está ahí, y es que el gobierno sin la mayor inversión libere nuestro cielo y autorice al Aeropuerto Internacional de Chiclayo CAP. A. Quiñones opere como tal, que ofrezca sus servicios de manera que a Chiclayo lleguen directamente y a nuestra medida, flujos de turistas y comercio internacional de Ecuador, Colombia, Venezuela, Brasil y hasta EE.UU. y Europa. Así mismo de aquí para allá, sin la necesidad que hasta para viajar a Tarapoto o Iquitos tengamos que ir a la capital ¡Qué absurdo! Pero no es solo cuestión de pedir tal decisión. Aquí va la sustancia del análisis que aprueba dicha necesidad. Chiclayo, con razones ya citadas, es el "centro" del norte del Perú, por lo que debería realizarse la tarea de considerársele para todo tipo de proyecto de envergadura macro regional; principalmente el de las comunicaciones ya sean terrestres, aéreas e incluso marítimas (el Puerto Eten es punto final del Corredor Bioceánico Perú-Brasil). El aflujo directo a Chiclayo, sería una gran ventaja, ya que desde allí hay conexión directa hacia Lambayeque, Olmos, Piura y Tumbes por el norte; Trujillo y Chimbote por el sur; y Cajamarca, Chachapoyas, Moyobamba, Bagua, Tarapoto. Oracuza, Sarameriza, Nauta e Iquitos, por el -Oeste. No es algo utópico, ni mucho menos, innecesario pensar en que en un par de años, los turistas, comerciantes y empresarios, ya no se agobien llegando a Lima y partiendo a su destino pasando por penosas rutinas; sino llegar al norte, a Chiclayo especialmente y de ahí partir a cualquier punto Turístico o comercial de la macro región norte del Perú. No es algo desmedido, el Perú es un país hidrocefálico, así que abrir al aeropuerto José Abelardo Quiñones González al trafico internacional; no será abrumador, el norte del país no recibe excesos de extranjeros. Eso será también el aporte sustancial que el plan de turismo del gobierno necesita.
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